El club del Rincón de Ademuz arranca la liga con goleadas en todas sus categorías federadas y refuerza su papel vertebrador en el medio rural, atrayendo a jóvenes de los pueblos de la comarca y alrededores
El balón echó a rodar y el Rincón Futsal respondió con autoridad. La Jornada 1 dejó un pleno de victorias que ha encendido la ilusión de la afición: el Infantil se impuso 12–2 al Valencia FS; el Cadete venció 2–6 en Llíria; y el Juvenil doblegó 6–3 al Valencia FS. Un inicio rotundo que habla de trabajo de base, de proyecto y de una manera de entender el fútbol sala como herramienta de crecimiento personal y colectivo.
El club no solo compite: vertebra territorio. En un enclave rural donde las distancias importan, el Rincón Futsal se ha convertido en punto de encuentro para chavales de toda el Rincón de Ademuz y su entorno. A sus entrenamientos y partidos acuden cada semana jóvenes del propio Rincón y de municipios cercanos como Aliaguilla, Landete y Talayuelas (Cuenca), ejemplo de cómo el deporte une pueblos y oportunidades cuando faltan alternativas de ocio y formación deportiva reglada. Ese impulso comunitario se completa con la escuela de base, que trabaja desde las edades más tempranas con grupos Querubín, Prebenjamín, Benjamín y Alevín, auténtica cantera de valores y aprendizaje.



Con la mirada puesta en consolidar este gran arranque, el club encara una Jornada 2 exigente y atractiva para el público. El Infantil visita Massanassa este 3 de octubre (18:00 h) en el Pabellón Municipal, donde se medirá al FS At. Massanassa. El sábado 4 de octubre, la pista del CRA Rincón de Ademuz vivirá una doble cita: a las 11:00 h el Juvenil recibirá al CD Esclavas, y a las 12:15 h hará lo propio el Cadete frente al mismo rival.
La temporada no ha hecho más que empezar, pero el mensaje ya está sobre el campo: competir, formar y cohesionar. El Rincón Futsal compite para ganar, educa para el futuro y, sobre todo, vertebra territorio a base de goles, esfuerzo compartido y orgullo de comarca.
